Continuando con la misma línea de mi segundo artículo "profesionales de la comunicación", hoy vamos a poner de relieve otro problema por el que se ve afectado el mundo de la fotografía comercial.
Actualmente el número de fotografías realizadas, por el público en general, que se pasan a papel ha disminuido considerablemente; muchas veces por no saber como y otras por no darle mayor importancia.
El formato digital, viene acompañado de una gran economia. Se puede tener miles de fotos almacenadas en el disco duro o en un CD y volver a mirarlas cuando se quiera sin que cueste nada. El problema es que el beneficio de unos, siempre va en detrimento de otros.
Los lunes era un gran día para las tiendas fotográficas y por supuesto, para los laboratorios fotográficos. Durante el fin de semana la gente hacía sus fotos y luego llevaba su carrete a revelar (y compraban uno nuevo o incluso se lo regalaban). Ahora ya solo quedan las cadenas, que tienen sus própias máquinas de revelado digital, aunque ni ellos las usan demasiado.
Parece que para lo único que se sigue necesitando a la tienda y al laboratorio, es para la fotos carnet, que cuando comienza el periodo escolar, te aburres de hacerlas.

