Manuel Martín Algarra dice en su libro Teoría de la comunicación: una propuesta...

- La consideración ubicua de la comunicación ayuda a comprender por qué se da generalmente en la sociedad una valoradción negativa al trabajo que realizan los profesionales de la comunicación. Puesto que todo el mundo sabe comunicar, tambien todo el mundo se siente autorizado para juzgar, -no sin cierto fundamento- el trabajo de los profesionales de la comunicación. Se piensa, esta vez sin mucho fundamento, que eso podría haberlo hecho cualquiera, y que, por tanto, cualquiera hubiera estado en condiciones de hacerlo de otra manera e, incluso mejor.

Hoy día, debido a la revolución digital, el uso de las cámaras fotogáficas se ha democratizado. Todo el mundo sabe manejar una cámara digital, (aunque sea en automático). Este tema se ha convertido en uno de los principales problemas con que encuentran los fotógrafos profesionales, sobre todo los que se dedican a la "BBC" (Bodas, bautizos y comuniones). La época de mayor auge para estos profesionales es el verano, época de los éventos sociales de los que, normalmente todo el mundo, quería un recuerdo bonito, sorprendente y con gran calidad. El fotógrafo llegaba con su equipo y su ayudante a las ceremonias. Realizaba su trabajo tranquilamente y sin agobios. Los protagonistas del evento recibian despues sus fantasticos recuerdos en papel.

Hoy en día, el problema es que la gente llegue a solicitar los servicios del fotógrafo. Lo normal es que digan: - Mi prima tiene una cámara muy buena y sabe hacer fotos!- No le niego que su "prima" tenga una cámara y que le guste la fotografía, pero muy diferente es, que valla a obtener las mismas imagenes que el profesional aunque a ellos así se lo parezca.

En algunas bodas, todavía se sigue llamando a un fotógrafo. Ahora la mayoría de los fotógrafos aparecen solos (excepto que tengan a alguien en prácticas). Cuando se les pregunta por el ayudante, explican cual ha sido el resultado de que su agenda de reportajes se haya reducido, ahora solo les da para pagarse a ellos mismos; el ayudante es un lujo. Como obstáculo añadido, el número de cámaras en el convite, es de 2 mínimo por cada 30 personas (sin contar los móviles) Hacerle la foto a la salida de la iglesia a los novios, se ha convertido en algo equiparable a conseguir la foto de la última exclusiva del corazón; el fotógrafo se ve inmerso en una lucha por hacer su trabajo.

La democratización de la fotografía, está suponiendo un serio problema para mantener estudios fotográficos, e incluso el trabajo como fotógrafo. ¿Todos sabemos desarrollar el arte de la fotográfia, o realmente respondemos al primer eslogan de Kodak?: "Usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto"